100 días de vigilias, 100 días de promesas incumplidas
Familiares de presos políticos en Venezuela cumplen ya 100 días de vigilia frente a cárceles como El Rodeo I, exigiendo la libertad de sus parientes, en medio de un proceso de amnistía que parece más una fachada.
¿Qué ocurrió?
El 8 de enero se anunció un supuesto «gesto unilateral» de liberación masiva por parte del chavismo, justo después de la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, con un proceso de amnistía iniciado en febrero.
Sin embargo, a más de tres meses, la situación no cambió para 477 presos políticos, 111 de ellos en El Rodeo I, donde las torturas y el trato cruel no sólo persisten, sino se intensifican.
¿Por qué esto cambia el escenario?
La amnistía aprobada ha servido más como una herramienta de control y manipulación que de justicia real. Sin un listado oficial de liberados, miles siguen detrás de rejas, sometidos a violencia y aislamiento.
Las denuncias de suspensiones arbitrarias de visitas y torturas, como en el caso del hijo de Raúl Isaías Baduel, que corre riesgo vital, evidencian la falta de transparencia y la persistencia del abuso estatal.
¿Qué sigue?
- Una crisis de legalidad y respeto a los derechos humanos que amenaza con profundizarse si no hay presión internacional y nacional efectiva.
- El desgaste institucional y la pérdida de credibilidad en cualquier proceso oficial que el chavismo proponga.
- Un escenario donde la paciencia de familiares y grupos políticos fuera de la agenda oficial se agota, elevando el riesgo de tensiones internas y reclamos más firmes por justicia.
Esto no es sólo un tema humanitario; es un desafío a la legalidad y la seguridad dentro del país que el discurso oficial sigue intentando ocultar.