10.000 millones retenidos afuera: ¿Por qué Venezuela no recupera sus recursos para la emergencia?
Venezuela tiene $10.000 millones congelados en el exterior mientras la emergencia crece
El principal gremio comercial, Consecomercio, lanza una advertencia clara: Reino Unido, Portugal y el FMI mantienen retenidos 10.000 millones de dólares en activos venezolanos que hoy podrían evitar una crisis mayor tras los terremotos del 24 de junio.
No es solo dinero, es la base para reconstruir un país en ruinas
Estos recursos están depositados en bancos extranjeros y representan desde reservas en oro (31 toneladas, más de 4.100 millones de dólares en el Banco de Inglaterra) hasta Derechos Especiales de Giro del FMI valuados en miles de millones.
A pesar de que el Banco Central venezolano los incluye como parte de sus reservas, no puede disponer de ellos por bloqueos externos ligados a sanciones internacionales que persisten bajo argumentos políticos.
¿Qué cambia esto en el tablero?
Las pérdidas por los sismos se estiman entre 7.000 y 37.000 millones de dólares según agencias internacionales. Liberar esos fondos podría financiar buena parte de la reconstrucción de viviendas, hospitales, servicios públicos y pequeñas empresas, tareas clave para retomar la normalidad económica.
Consecomercio propone administrar estos recursos a través de un fideicomiso con control estricto, para evitar que la emergencia sea otra excusa para desvíos o manejos opacos.
¿Y luego qué?
Si el desbloqueo no ocurre pronto, la crisis económica y social se agudizará. Los centros logísticos, como el Puerto de La Guaira y el Aeropuerto de Maiquetía, operan por debajo de su capacidad comercial por atender solo la emergencia. Esto suma presión a sectores económicos claves.
Además, la empresa privada y las cámaras han avanzado en propuestas sensatas: créditos preferenciales, alivios fiscales temporales y un gabinete público-privado para coordinar la reconstrucción.
No se trata de pedir limosnas. Es recuperar lo que legítimamente pertenece a Venezuela, violentado por decisiones internacionales con costos directos para la seguridad, la economía y la institucionalidad.
¿Por qué no se cuenta esta realidad con claridad?
Porque la narrativa oficial oculta cómo sanciones y decisiones políticas externas bloquean la salida de fondos esenciales para enfrentar una emergencia nacional. Mientras tanto, la población paga las consecuencias. Abrir los ojos ante esta verdad es urgente.