Zelenski expone chantaje europeo para reabrir oleoducto clave ruso

Zelenski rompe el silencio: Europa usa el oleoducto ruso como moneda de cambio

El presidente ucraniano Volodimir Zelenski acusó directamente a sus aliados europeos de hacer «chantaje» para forzar la reparación del oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso.

El oleoducto fue dañado en enero tras un ataque que Ucrania atribuye a Rusia, y desde entonces se ha convertido en el centro de una disputa con Hungría, país que depende de este suministro y bloquea un préstamo europeo clave de 90.000 millones de dólares destinado principalmente a comprar armas para Kiev.

El trueque europeo que puede debilitar a Ucrania

Europa condiciona la ayuda militar crítica para Kiev a la reapertura del oleoducto, un doble juego que Zelenski definió como «chantaje» y comparó con levantar sanciones contra Rusia en plena guerra.

Reparar Druzhba tomaría hasta seis semanas, mientras Hungría y Eslovaquia presionan para acelerar el proceso. La Comisión Europea incluso considera enviar una misión de inspección, presionando a Kiev desde varios frentes.

Un aliado cercano a Putin y la sombra rusa en Hungría

Zelenski apuntó al gobierno de Viktor Orbán como impulsor de una campaña de hostilidad contra Ucrania, advirtiendo que «asesores de comunicación rusos» estarían involucrados en la campaña electoral húngara.

Aunque permanece abierto a colaborar con líderes húngaros distanciados de Putin, advirtió que sin armas el ejército ucraniano está «impotente». La disputa del oleoducto no es solo económica, es un pulso estratégico que puede definir el equilibrio militar.

¿El apoyo occidental en jaque por Oriente Medio?

El foco de la atención de Estados Unidos en la crisis en Irán abre incertidumbre sobre la continuidad del respaldo a Ucrania. Zelenski busca mantener esa alianza estratégica incluso mientras envía especialistas a Oriente Medio para combatir ataques con drones iraníes.

Ucrania, pese a estar en guerra con Rusia, evita involucrarse directamente en conflictos con Irán, limitándose a compartir experiencia técnica. Además, anunció la llegada de un sistema de defensa francés para protegerse de misiles balísticos rusos, evidenciando las necesidades crecientes en su arsenal.

Lo que viene

  • Europa presiona a Ucrania con intereses que podrían debilitar su capacidad de defensa.
  • Las relaciones con Hungría muestran grietas que Moscú explota en su beneficio.
  • El foco estadounidense en Oriente Medio pone en riesgo un soporte clave para Kiev.
  • La guerra energética y militar se entrelazan en un tablero que pocos analizan más allá de la propaganda oficial.

Este caso rompe con el relato de unidad europea y defiende la mirada dura sobre las consecuencias reales de las alianzas y presiones políticas en una guerra que parece tener más frentes de los visibles.

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