Venezuela perdido en la disputa con Guyana: ¿una derrota estratégica en marcha?
La crisis que nadie advierte en la frontera con Guyana
Mientras Venezuela vive un interinato tutelado y sin liderazgo efectivo, su reclamo territorial en la Corte Internacional de Justicia avanza sin defensa real. Guyana aprovecha la ausencia de nuestro país para fortalecer su posición.
Qué pasó exactamente
- Desde 2018, Venezuela rehúye reconocer la competencia de la Corte, pero el tribunal decidió en 2020 avanzar con el caso pese a nuestra negativa.
- Aun así, Venezuela participa tímidamente enviando documentos y designando un juez ad hoc, pero no presenta una defensa sólida en la fase oral del juicio.
- Guyana exige que la Corte confirme la validez del laudo arbitral de 1899 y obligue a Venezuela a respetarlo, algo que nos perjudicaría enormemente.
Por qué esto cambia las reglas del juego
La pasividad y el desprecio del régimen actual hacia pactos como el Acuerdo de Ginebra de 1966 destruyen décadas de esfuerzo diplomático. La consecuencia: Guyana avanza con documentos poco fundamentados, mientras Venezuela pierde terreno legal y geopolítico.
La disputa no es solo territorial. Más de 150.000 km² en juego incluyen áreas marinas con inmensas riquezas y acceso al Atlántico, fundamentales para la soberanía y el desarrollo.
Qué puede pasar si seguimos así
- Si Venezuela no comparece con una estrategia clara ante la Corte, el fallo podría ser irreversible y afectar nuestras costas y recursos estratégicos.
- El régimen transitorio todavía podría convocar a expertos y sociedad civil para articular una defensa seria y un plan nacional coherente.
- Una negociación real, aunque difícil, sigue siendo la única alternativa viable para evitar una derrota clara y promover una relación de buena vecindad.
- Con nuevos actores políticos, existe una ventana para cambiar la dinámica, buscar acuerdos prácticos en energía y seguridad, y evitar una crisis mayor.
El tiempo corre y la inacción podría condenar a Venezuela en un conflicto que va mucho más allá del territorio. ¿Hasta cuándo se mantendrá esta ausencia que juega directamente en contra de nuestros intereses nacionales?