Asueto masivo y apagones: la cara oculta de la crisis eléctrica venezolana
Delcy Rodríguez, presidenta encargada, decretó asueto del lunes al viernes para educación y ministerios, buscando «ahorro energético». La medida llega tras semanas de apagones y fallas que afectan varios estados.
¿Qué pasó?
El Gobierno admite una demanda récord de electricidad esta semana, que atribuye al «crecimiento económico». Sin embargo, la realidad muestra una infraestructura eléctrica colapsada que no soporta la demanda básica del país.
¿Por qué importa?
- Eliminar clases y suspender labores públicas por cinco días expone un problema grave en la capacidad de suministro eléctrico.
- El régimen responsabiliza a factores externos y fenómenos solares mientras oculta años de negligencia, falta de inversión y pésimo manejo institucional.
- La crítica oposición recuerda que esta crisis se originó en 2009 con un plan de racionamiento que nunca fue resuelto.
- El impacto real es la paralización de servicios esenciales y la afectación directa a la economía y calidad de vida.
¿Qué viene después?
Si no hay un cambio profundo, el país seguirá viendo medidas extremas y apagones frecuentes. La semana de asueto podría ser sólo un adelanto de una normalidad empeorada. La estabilidad del sistema eléctrico y la respuesta a esta emergencia son la verdadera prueba para la institución política vigente.