Venezuela: La libertad de expresión en números rojos, ¿y ahora qué?

¿Qué está pasando con la libertad de expresión en Venezuela?

Acaba de salir el Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa 2025, y Venezuela cierra la tabla de 23 países americanos. No es casualidad. Es el resultado de 25 años de una política de censura organizada y eficaz.

El periodo evaluado —desde noviembre de 2024 hasta noviembre de 2025— coincide con uno de los momentos más represivos, justo después del fraude electoral del 28 de julio de 2024. Ese poder ilegítimo, que prometió “baño de sangre” y ahora habla de “convivencia”, no representa a los venezolanos.

El dato que no quieren que veas

El Índice, avalado por jueces y académicos de 23 países junto a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), clasifica la libertad en cinco niveles. Solo República Dominicana está en libertad plena; Nicaragua y Venezuela están en la peor categoría, sin libertad, marcado en rojo. Venezuela tiene una puntuación de 7 sobre 100, inferior a Nicaragua que tiene 18. La mordaza es más asfixiante aquí.

Un pasado que parece otro país

Hace apenas 30 años, los venezolanos podían expresar sus críticas y verlas reflejadas en medios libres. Ahora, en este último año del índice, 25 periodistas fueron detenidos arbitrariamente, desaparecidos momentáneamente y sin acceso a defensa legal. ¿Cuándo pasó algo comparable en tanto tiempo?

¿Qué cambia después del 3 de enero?

Si bien recientes movimientos políticos abrieron una pequeña rendija para la libertad, el régimen sigue intacto. Poder judicial alineado, colectivos armados activos y órganos represores en funciones mantienen la estructura que impone el silencio.

¿Qué se juega el país?

La Declaración de Chapultepec es clara: la libertad de expresión y prensa no es un favor, es un derecho inalienable. Sin recuperarla, Venezuela seguirá atrapada en la inestabilidad, la falta de democracia real y el estancamiento económico.

La pregunta es simple: ¿cuándo se podrá hablar sin miedo? Y más importante, ¿qué hará el país antes de que sea demasiado tarde?

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