Venezuela exige a la Celac una respuesta firme ante sanciones económicas
En la X Cumbre de la Celac en Bogotá, el canciller venezolano Yván Gil lanzó un llamado directo a sus pares: la comunidad regional debe disolver pactos superficiales y armar un frente común efectivo contra las medidas coercitivas que afectan a países como Venezuela y Cuba.
¿Unidad sin acción es solo palabra vacía?
Gil cuestionó la utilidad de organismos regionales cuando no existen respuestas coordinadas para enfrentar bloqueos y sanciones multilaterales. «¿Cómo podemos hablar de unión sin enfrentar colectivamente la presión externa que socava nuestra soberanía?», planteó.
La Celac al borde de perder legitimidad
El llamado venezolano no solo pone el foco en la economía o la diplomacia, sino en la seguridad y autonomía incluso de sus líderes, destacando el caso del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, a quienes calificó de víctimas de un «secuestro injusto e ilegal».
Gil advierte que seguirá deteriorándose la credibilidad en la Celac si no se garantiza protección diplomática y solidaridad real entre sus miembros.
Un futuro sin ambigüedades
Frente a intereses particulares que diluyen la colaboración regional, Venezuela propone dejar atrás divisiones y agendas fragmentadas.
El escenario que se abre es claro: o la Celac se reafirma con una política común para defender su soberanía y proteger a sus gobiernos, o se condena a ser un organismo testimonial sin impacto real en la geopolítica del continente.