Venezuela lanza tercera subasta de divisas por 300 millones de dólares
Esta semana, el gobierno venezolano impulsa la tercera subasta de divisas del año con un monto de 300 millones de dólares, según informó Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica.
Lo que está en juego
Con esta operación, las colocaciones suman 800 millones de dólares en los primeros meses del 2024. Si el ritmo se mantiene, se espera que el primer trimestre cierre con entre 1.400 y 1.700 millones intervenidos por el sistema financiero.
Este dato es clave porque el primer trimestre históricamente registra menor demanda de divisas, gracias al calendario tributario y financiero. Que las cifras se mantengan fuertes en este período indica un intento por sostener la estabilidad del mercado cambiario en un momento complicado.
¿Por qué cambia el tablero?
El flujo constante de intervención se presenta como el factor que podría evitar episodios cambiarios abruptos. La subasta se realiza a través de los bancos Banesco, Provincial, BNC y Mercantil, manteniendo el esquema actual pero con una apuesta mayor a que esto ancle las expectativas del mercado.
Sin embargo, esta práctica solo es sostenible si se mantiene sin cortes o fisuras. La pregunta es si el Estado podrá sostener esta maniobra en medio de una economía marcada por la incertidumbre y la falta de confianza.
El telón de fondo: petróleo y controles
Grisanti apuntó que Venezuela podría elevar su producción petrolera hasta 4,1 millones de barriles diarios en una década, o perforar mínimos con 2,6 millones. Ningún escenario crece sin estabilidad económica.
Por otro lado, el economista resalta el peso de mantener el control de cambio: un subsidio que ha costado 226.000 millones de dólares, suma que supera en más del doble lo requerido para alcanzar 3 millones de barriles diarios, y representa casi 50% más que todos los pasivos futuros del país.
¿Qué sigue?
Si el gobierno insiste en la intervención cambiaria sin eliminar controles, la situación económica podría deteriorarse aún más. Ecoanalítica propone eliminar el control de cambio para que la economía tenga un camino real hacia la recuperación y la producción petrolera.
¿Podrá Venezuela sostener estas subastas y evitar una crisis cambiaria mayor? Hasta ahora, el escenario contradice la narrativa oficial, pero la respuesta está en los próximos meses.