Venezuela al borde: fiebre amarilla expone colapso sanitario y fuga masiva de especialistas
Fiebre amarilla sacude un sistema en ruinas
Venezuela vuelve a enfrentar un brote de fiebre amarilla que desnuda la crisis sanitaria y la grave debilidad del sistema público de salud.
Lo que está pasando
Desde 2025, el aumento de casos ha puesto en alerta a varios estados. En las últimas dos décadas, seis brotes dejaron más de 100 contagios y una tasa de mortalidad superior al 40 %. Sin embargo, la respuesta sigue siendo insuficiente.
El problema detrás del problema
El factor clave no es solo la enfermedad, sino el colapso del sistema. Más del 40 % de los especialistas médicos han emigrado, y el 70 % del personal de enfermería ha abandonado la red pública. Sin profesionales y sin insumos básicos, Venezuela retrocede un siglo en atención sanitaria.
¿Qué significa esto para todos?
Un sistema sin personal ni recursos no puede contener brotes prevenibles. Los protocolos de vacunación están vigentes, pero sin los profesionales que los ejecuten ni condiciones laborales dignas, la contención será un espejismo.
La agenda política que invisibiliza el problema
Movilizaciones recientes exigen salarios reales y el cese de normativas que degradan la labor médica. Sin embargo, estas demandas chocan con una agenda que ignora el deterioro laboral, alimentando una crisis que amenaza la salud pública.
Lo que viene
Sin cambios urgentes, la fiebre amarilla no será el único problema. La falta de profesionales y el deterioro del sistema completan el cóctel para un desastre sanitario mayor. Venezuela necesita proteger no sólo a los pacientes, sino a quienes sostienen el sistema.