El llamado urgente desde El Helicoide
Desde hace semanas, familiares de presos políticos mantienen una vigilia constante frente a centros de reclusión como El Helicoide. Ahora, una gran colecta solidaria busca reunir alimentos, insumos y apoyo para estas familias que día a día resisten en espera de justicia.
¿Por qué es vital esta jornada?
Este 31 de enero, entre 8:00 a.m. y 4:00 p.m., en la Plaza del Rectorado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), se realizará la Primera Gran Colecta Solidaria. La convocatoria está dirigida no solo a familiares, sino a estudiantes, trabajadores y cualquier venezolano que quiera sumarse a sostener a quienes acampan fuera de las cárceles, entregando desde alimentos no perecederos hasta abrigo y artículos de higiene.
Familias que resisten y que no pueden rendirse
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos recuerda que estas personas dejan la comodidad de sus hogares como un acto de dignidad y resistencia. Quienes las acompañan destacan este sacrificio como un símbolo de lucha frente a la injusticia.
Vigilia en El Helicoide: más que una protesta
Al mismo tiempo, frente a El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), madres y familiares de presos, incluyendo a los 32 detenidos de la causa Gedeón, llevan meses sin saber nada sobre sus seres queridos. Han encendido velas noche tras noche como muestra de resistencia y para exigir información clara.
Cinco meses sin noticias oficiales y 23 noches de vigilia a la luz de velas marcan la incertidumbre que vive esta comunidad que clama respuestas urgentes y dignidad.
Un giro inesperado para El Helicoide
En un anuncio que ha sorprendido, la presidenta interina Delcy Rodríguez declaró el cierre definitivo de El Helicoide como cárcel y su transformación en un espacio social, deportivo, cultural y comercial para familias policiales y vecinos. Esta noticia marca un punto de inflexión para un lugar que durante años fue señalado como uno de los centros de tortura más notorios de la región.
Lo que viene
Mientras estos cambios comienzan a desplegarse, la gran colecta solidaria se presenta como un apoyo inmediato y necesario para los que siguen de pie, resistiendo las injusticias y esperando, contra todo pronóstico, la libertad de quienes aún están detenidos.