Kiev paralizada por un apagón que sorprendió a todos
En pleno invierno con temperaturas de hasta -15 °C, un fallo eléctrico masivo dejó a la capital ucraniana sin metro ni agua, mientras zonas de Moldavia también quedaron a oscuras. La situación agudiza la crisis energética vivida desde hace semanas.
¿Qué pasó realmente?
Un fallo técnico en las líneas eléctricas que conectan Ucrania, Moldavia y Rumania provocó la desconexión simultánea de importantes redes energéticas. Este error dejó sin electricidad a Kiev y a su vez afectó a Chisináu, capital moldava, generando caos en el transporte y servicios básicos.
Un impacto que trasciende las fronteras
La falla tocó centros vitales en Ucrania, incluyendo Zhitómir, Járkov, Cherkasy y Chernivtsi. Moldavia sufrió apagones en gran parte de Chisináu, donde la policía tuvo que intervenir para evitar accidentes al no funcionar los semáforos.
El sistema energético bajo presión
Además, los reactores nucleares de Ucrania redujeron su producción por el desequilibrio causado, obligando a cortes de emergencia para proteger los equipos, confirmaron las autoridades energéticas.
El metro de Kiev se detiene, un golpe sin precedentes
Por primera vez desde 2022, el metro de Kiev cerró completamente. Sus 52 estaciones, que usualmente sirven como refugios en tiempos de guerra, ahora quedaron inactivas mientras se espera el restablecimiento de la electricidad.
¿Una brecha en medio del conflicto?
Aunque no se ha atribuido el fallo directamente a los bombardeos rusos, ocurre en un contexto donde el sistema ucraniano sufre constantes ataques. Curiosamente, Moscú comunicó una suspensión temporal de ataques a Kiev, pero la crisis eléctrica parece ajena a ese alto al fuego.
Lo que viene
Las autoridades esperan que la electricidad regrese pronto, pero el impacto en servicios básicos como el metro y el suministro de agua revela cuán vulnerable sigue siendo el sistema. La incógnita es si se trata solo de un fallo técnico o una señal de un desgaste mayor en medio de la prolongada guerra.