ULA Táchira entrega salud gratuita a 160 personas mientras el Estado falla
La ULA Táchira asume lo que el Estado no cumple: salud gratuita para su comunidad
Esta semana, la Universidad de los Andes Núcleo Táchira realizó una jornada de salud que benefició a más de 160 personas. Atención médica gratuita, en plena crisis sanitaria donde la falta de Estado es evidente.
La actividad no solo atendió a estudiantes y personal, sino también a la comunidad local. Fue posible gracias a la colaboración entre la universidad, empresas privadas como AMI y Farmatodo, y la gestión del vicerrectorado académico y decanato. La academia se convierte así en un actor de soporte social, supliendo un vacío institucional.
¿Por qué esto es un llamado de alerta?
Mientras el sistema público colapsa, las universidades terminan desempeñando rol de proveedores de servicios básicos. La dependencia de apoyos externos muestra la falta de infraestructura estatal y la ausencia de políticas claras para la salud comunitaria.
La vicerrectora académica Patricia Rosenzweig reconoció que esta jornada apunta a superar obstáculos que el propio Estado impone, mientras el vicerrector decano Omar Pérez Díaz ratificó el compromiso de buscar alianzas que fortalezcan a su población universitaria.
Lo que viene: una realidad que nadie quiere enfrentar
Si las instituciones públicas siguen sin capacidad para garantizar salud, la presión sobre universidades y sectores privados aumentará. Esto puede fragmentar aún más los servicios, volviendo cada vez más precaria la cobertura para la mayoría.
Esta jornada es una muestra clara: la crisis no es solo económica o política, es un colapso sistémico que ya obliga a actores no estatales a cumplir roles esenciales. ¿Estamos preparados para un país donde la educación y la salud dependan de la gestión universitaria y privada?