Trump no quiere que pagues la factura de la crisis en Ormuz
La guerra en el estrecho de Ormuz, ruta vital para una quinta parte del petróleo mundial, está disparando los precios de la gasolina en Estados Unidos. El galón ya supera los 3,50 dólares, el nivel más alto en un año.
Qué está pasando
Irán ha bloqueado el paso tras ataques contra petroleros, con siete muertos, y amenaza con seguir. Esa presión eleva el costo del combustible en la mayor economía del mundo en un 21% solo en un mes.
Por qué esto cambia el juego
Trump y su equipo ya identificaron la estrategia de Irán: usar el estrecho para controlar y subvertir los mercados globales. Por eso no esperan a reaccionar; están considerando opciones adicionales y no temen actuar para mantenerlo abierto.
El gobierno ha ofrecido seguros a petroleros, suspendido sanciones y contempla que la Armada escolte a los barcos. Esto no es un problema menor de precios temporales: afecta directamente la seguridad energética y estabilidad económica.
Lo que viene
Si Trump concreta estas medidas, no solo buscará bajar el precio de la gasolina. Se defiende la legalidad en una ruta estratégica global. La pregunta queda clara: ¿Estados Unidos seguirá permitiendo que una agenda política disruptiva dicte el comercio mundial de energía?