Trump corta el juego en Venezuela: lo que nadie quiere admitir
Trump cambia las reglas en Venezuela sin avisar
La operación sorpresa contra Maduro no fue lo único que dejó al mundo boquiabierto. La inesperada aparición de Enrique Márquez en Washington habla más fuerte de lo que parece.
Donald Trump no solo está marcando territorio con acciones militares, también mete política a fondo en nuestra precaria carrera electoral.
María Corina Machado mantiene un rol visible: vicepresidenta por cinco años, con posibilidad de tomar la presidencia tras un eventual cambio constitucional. Pero Trump deja claro que su apoyo no es exclusivo ni eterno.
Este no es un juego local. Trump envía señales claras: él decide quién tiene la bendición y quién queda fuera. La división y la improvisación que tanto caracterizan a nuestros líderes quedan al descubierto.
Venezuela ya no está en el centro de su agenda principal, pero eso no significa que no vuelva a imponer medidas drásticas si lo considera necesario.
Mientras tanto, nuestros caudillos siguen en su ciclo de caos y desorden, intentando revivir figuras del pasado sin reconocer que el escenario internacional cambió.
¿Estamos preparados para asumir que la intervención externa está redefiniendo nuestra política? Eso es lo que nadie quiere decir, pero que todos deberían entender.