Trump anuncia «gran oleada» de ataques a Irán: guerra que nadie quiere admitir
Trump confirma: EE.UU. no ha mostrado todo su poder militar contra Irán
El presidente Donald Trump anunció que la “gran oleada” de ataques contra Irán aún no ha comenzado, pero llegará “muy pronto”.
En una entrevista con CNN, Trump afirmó que las Fuerzas Armadas estadounidenses están “machacando” a Irán, y que la ofensiva inicial solo fue el comienzo. “Tenemos el mejor ejército del mundo y lo estamos usando”, dijo, dejando claro que la escalada apenas comienza.
Este no es un conflicto cualquiera: EE.UU. ya mató al líder supremo iraní
El pasado sábado comenzó la operación “Furia Épica”, donde EE.UU., junto a Israel, ejecutó ataques coordinados que eliminaron al ayatolá Alí Jameneí y a varios líderes militares iraníes. La respuesta de Teherán fue rápida: bombardeos contra Israel y países con bases estadounidenses en el Golfo, ampliando el conflicto.
El conflicto se extiende y arrastra a aliados en la región
Trump reconoce que la situación se complica: países del Golfo que inicialmente querían evitar el enfrentamiento ahora “quieren luchar” y “están combatiendo con agresividad”. Estados Unidos mantiene fuerzas en Baréin, Jordania, Kuwait, Catar y Emiratos Árabes, todos expuestos a esta escalada.
¿Hasta dónde llegará esta expansión bélica?
La campaña aún tiene “bajas estadounidenses”, aunque Trump admite que podrían aumentar, mientras promete que la guerra no será “interminable” y que esperaba que durara solo unas semanas. Sin embargo, la realidad sobre el terreno indica lo contrario.
¿Cambio de régimen en Irán? El discurso oficial lo admite
Preguntado si buscan un cambio de régimen, Trump confirmó que la administración apoya ese objetivo, aunque pide precaución para evitar que la violencia afecte a civiles. Mientras, el secretario de Defensa sostiene que, pese a negar una guerra de cambio de régimen, el régimen “ya ha cambiado” por la fuerza.
Este conflicto no es un choque aislado. Es una escalada bélica con consecuencias directas para la estabilidad del Medio Oriente, la seguridad de aliados clave y la proyección militar estadounidense. Para quienes creen que una guerra corta está garantizada: la historia reciente muestra lo contrario.