Trujillo y su Feria del Libro: Más que cultura, un negocio con agenda oculta
Trujillo: la nueva sede de la 21ª Filven, entre cultura y política
Del 26 al 28 de marzo, Trujillo será el escenario de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven). Un evento que promete 33 libros inéditos, 79 escritores y una agenda cultural amplia, pero que oculta un detalle importante: detrás del lema «Leer humaniza» se impulsa una agenda política que busca influir en la opinión pública a través de la cultura.
Más que libros: una promoción de ideas con consecuencias reales
La programación desplegada en sitios emblemáticos como la Casa de los Tratados Bolívar y Sucre y la Biblioteca Pública Central, incluye actividades enmarcadas en una visión ideológica, acompañadas por exhibiciones de robótica y presentaciones artísticas que refuerzan un mensaje de identidad regional cuidadosamente diseñado.
No es casualidad que de las 33 obras presentadas, 12 estén dedicadas a la figura de San José Gregorio Hernández, símbolo político utilizado para promover ciertos valores dentro de un discurso oficial.
¿Qué significa para Trujillo y para Venezuela?
El alcalde celebra la «hospitalidad» y la «hermandad» como carta de presentación de Trujillo, vinculando la tradición cafetera con una narrativa cultural que pretende armar un consenso a través del intelecto, pero que en realidad puede limitar la pluralidad y debate libre.
Al integrar el café trujillano a la feria por segundo año consecutivo, se mezcla el discurso agroindustrial con el cultural en un acto que va más allá de la simple celebración y entra en el terreno de la construcción de una narrativa unificada desde el poder local.
Lo que no te están contando
Esta feria, aunque presentada como un espacio neutral y de promoción literaria, es parte de una estrategia más amplia para consolidar ciertos sectores políticos a través de la cultura popular. La invitación a participar y disfrutar en familia no debe ocultar que estamos frente a una herramienta más de influencia sobre la opinión pública y el pensamiento social, con repercusiones sobre la libertad y diversidad intelectual.
¿Estamos prestando atención suficiente a cómo la cultura se convierte en un vehículo de agendas políticas que impactan en la sociedad más allá del arte?