Tradición en la frontera: el trompo no desaparece en Semana Santa
La tradición que las agendas no muestran
En pleno Jueves Santo, mientras todos hablan de distractores digitales, barrios como Lagunitas y Curazao en San Antonio del Táchira mantienen viva una tradición que pocos resaltan: el juego del trompo.
¿Qué pasó?
Niños, jóvenes y adultos recorrieron las calles entre risas, habilidades y historias alrededor de este juego de madera. Durante horas, dejaron a un lado los teléfonos para hacer vibrar el asfalto con competencia genuina, una escena que casi desaparece en otras comunidades.
¿Por qué esto cambia la narrativa?
Mientras algunas voces insisten en que las tradiciones están muertas o dominadas por el mundo digital, esta realidad confirma que, en ciertos sectores políticos y sociales, persisten valores que el discurso oficial no quiere destacar.
¿Qué viene después?
Si se mantienen estas prácticas, no solo se protege la identidad cultural, sino que se fortalece el tejido social, ofreciendo resistencia real contra la pérdida de legalidad y orden en comunidades vulnerables. Ignorar estos espacios solo favorece a quienes promueven agendas que dividen y erosionan estas raíces.