Toronto vive 23 días bajo cero: ¿Quién le avisó a la ciudad sobre este frío extremo?
Toronto soporta 23 días consecutivos bajo cero sin preparación real
La ciudad canadiense enfrentó su periodo más frío desde 2015: 23 días seguidos con temperaturas bajas a cero, incluso con picos de hasta -35 °C de sensación térmica.
¿Qué pasó realmente?
Durante el fin de semana, Toronto vio el congelamiento de una cuarta parte del lago Ontario y una cobertura helada sin precedentes en el sistema de los Grandes Lagos. El lago Erie, por ejemplo, está casi en su totalidad congelado (94,41 %), un nivel que solo se había visto en extremos históricos.
¿Por qué esto cambia el juego?
Este fenómeno no es solo un dato climático, sino un desafío real para la infraestructura y la seguridad de más de seis millones de personas en la área metropolitana. La congelación masiva de lagos afecta el transporte, la energía y aumenta los riesgos para la salud pública. Todo mientras las autoridades parecen descolocadas ante un escenario que repite extremos de años anteriores sin avances en prevención o respuesta.
¿Qué viene ahora?
Los pronósticos indican un posible repunte térmico que aliviaría la presión sobre la ciudad, pero la alerta está latente. Este invierno deja en claro que la gestión de crisis climáticas requiere mucho más que anuncios y promesas. Toronto debería replantear su estrategia antes de que la próxima ola de frío los agarre desprevenidos y con consecuencias aún más graves.