Sheinbaum impone reducción radical de jornada laboral en México
Sheinbaum oficializa decreto: de 48 a 40 horas semanales, sin bajar sueldos
Este 4 de marzo, Claudia Sheinbaum firmó un decreto que reconfigura la jornada laboral en México. La reducción progresiva de 48 a 40 horas por semana será obligatoria para todos los trabajadores antes de 2030.
¿Qué cambia?
- La jornada se reduce escalonadamente: 48 horas en 2026, 46 en 2027, hasta 40 en 2030.
- No habrá recortes salariales ni en prestaciones pese a menos horas trabajadas.
- Las horas extras se pagarán al doble, endureciendo su uso, y están prohibidas para menores de 18 años.
¿Por qué esto redefine el escenario laboral y económico?
Dicen que protegerá a los trabajadores, pero este cambio está lejos de ser inocuo. Obligar a una reducción sin ajuste en pago presiona a las empresas, especialmente a pymes, a absorber costos crecientes en salarios y horas extras. El esquema puede subir el gasto operativo, haciendo inviable a sectores productivos que sostienen la economía real.
Además, esta reforma llega con la expectativa de una actualización urgente en la Ley Federal del Trabajo. En apenas 90 días, el Congreso debe modificar reglas y definir los límites, un plazo que puede generar incertidumbre jurídica, un golpe para la inversión y empleo.
¿Qué viene después?
- Incremento de costos para empresas, con posibles ajustes de plantilla o aumento de precios.
- Tensiones en sectores informales y pymes que quedan fuera del espectro regulatorio claro.
- Mayor fiscalización estatal y supervisión para imponer el cumplimiento, multiplicando la burocracia.
Este cambio es más que un tema laboral: toca el corazón de la economía mexicana y su competitividad en un mercado global. Lo que no se dice es si el Estado está listo para enfrentar las consecuencias directas. ¿Será sostenible esta apuesta o terminará golpeando empleos y bolsillos?