Semana Santa: Control estricto en terminales revela más de lo que dicen
¿Qué se esconde tras la «operatividad» en terminales?
El Gobierno ha desplegado un dispositivo masivo en 37 terminales terrestres para controlar la movilización en Semana Santa. Se espera que 300.000 personas transiten bajo la vigilancia de 229.139 funcionarios y 3.700 puntos de control, incluyendo rutas y zonas estratégicas en Caracas como Nuevo Circo y Plaza Venezuela.
¿Por qué importa más de lo que dicen?
Este no es solo un operativo para evitar caos o garantizar seguridad. La escala y el despliegue militarizado plantean una clara intención de control político sobre la movilidad ciudadana. Nada queda al libre albedrío, sino al monitoreo exhaustivo coordinado desde el Ministerio de Interior con la dirección directa de Diosdado Cabello.
¿Qué puede venir después?
- Normalizar este tipo de operativos significará restringir cada vez más la libertad de desplazamiento en épocas clave.
- El precedente pone en riesgo la confianza en las instituciones y plantea un escenario de vigilancia masiva que impacta directamente en la legalidad y derechos ciudadanos.
- Si no hay transparencia real, estas medidas podrían ser la antesala de un control aún más férreo sobre la sociedad civil bajo la excusa de «seguridad».