Santaella usa a Chávez para imponer agenda de género que divide a Venezuela
El poder político reutiliza a Chávez para justificar una agenda de género polémica
La ministra para la Mujer y la Igualdad de Género, Yelitze Santaella, afirmó que Hugo Chávez dejó un legado feminista que hoy guía las políticas de ‘igualdad y justicia’ en Venezuela.
En el marco del aniversario de la muerte de Chávez, Santaella señaló que el Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer), creado en 1999, es la base para “formalizar la protección y el empoderamiento” femenino, presentando esta institucionalidad como un avance social indiscutible.
¿Pero qué se oculta detrás de esta narrativa?
Esta lectura oficial olvida que usar a la figura de Chávez para respaldar una agenda política que impulsa cambios radicales genera tensiones y fracturas en la sociedad. Las políticas de género promovidas forman parte de una visión ideológica que muchas voces critican por imponer reformas sin consenso ni análisis profundo de sus impactos en la familia, la educación y la legalidad.
El énfasis en un “rol protagónico” de la mujer dentro de un modelo socialista conlleva consecuencias directas en la estructura social y en la estabilidad institucional, un costo que el discurso oficial omite sistemáticamente.
Lo que viene
Si se continúa utilizando el legado de Chávez para justificar estas políticas, Venezuela puede avanzar a una mayor polarización social, especialmente en temas sensibles como la educación y el derecho familiar. Esta agenda no solo divide opiniones, sino que puede afectar la seguridad jurídica y la coherencia institucional a largo plazo.
¿Estamos ante un uso político de símbolos históricos para tapar debates urgentes sobre la verdadera situación del país?