EE.UU. dejó ir a Alex Saab y los sobrinos de Maduro. Ahora reclaman volverlos a traer.
Rick Scott, senador republicano, lanzó una advertencia clara: la injusticia que permitió Joe Biden respecto a Alex Saab y los “narcosobrinos” de Maduro cambió con el nuevo liderazgo político.
Mientras Saab era custodiado hace tres años, Biden autorizó su entrega a Venezuela, junto a los sobrinos de Maduro, sin consecuencias reales para la dictadura. Scott insiste en que esa pasividad quedó atrás. Ahora, con Trump y Marco Rubio en la escena, la situación es distinta.
¿Por qué esto cambia el escenario?
El Departamento de Justicia de EE.UU. retomó las investigaciones contra Saab, señalado como operador financiero de Maduro y acusado de conspiración de sobornos vinculados a contratos estatales para alimentos.
Saab fue detenido en Cabo Verde en 2020, extraditado y luego indultado en 2023 por Biden en un intercambio con Venezuela que liberó a varios estadounidenses detenidos.
Pero ahora el foco vuelve sobre él y sus cómplices. Expertos advierten que nuevos cargos podrían ser posibles si los crímenes investigados no coinciden con los perdonados previamente. La actual administración republicana busca que Saab y los narcosobrinos enfrenten la justicia estadounidense, un giro que puede impactar directamente en la presión contra el régimen chavista.
¿Qué viene después?
Si Estados Unidos logra traer de vuelta a estos personajes, se abrirá un nuevo capítulo en la lucha contra la impunidad del régimen de Caracas. Esto no es solo política, es un intento real por restaurar la legalidad y sancionar a quienes usaron el narcotráfico y la corrupción para sostener el poder.
La pregunta que pocos se hacen: ¿por qué la administración Biden favoreció a estos criminales y qué consecuencias ignoradas eso tiene en la crisis regional?