Ignoran la crisis real: niñas en la mira de redes criminales en Chocó
En pleno siglo XXI, grupos armados ilegales como ELN y Clan del Golfo están usando la pobreza del Chocó para traficar con niñas indígenas y afrodescendientes. Las víctimas son captadas en carreteras y vendidas por hasta cinco millones de pesos.
Operan sin control, con complicidad doméstica
El fenómeno no es solo culpa de los grupos armados. Familiares y conocidos forman parte de esta red, facilitando el abuso. Las autoridades militares advierten que las menores son desplazadas bajo amenazas y obligadas a la explotación sexual, mientras el Estado mira para otro lado.
¿Por qué esto cambia el escenario?
- El paro armado indefinido del ELN paraliza actividades vitales como transporte y agricultura, agravando la emergencia humanitaria.
- Multitud de comunidades afro e indígenas quedan aisladas y sin protección real.
- La pobreza extrema de la región, con una de las tasas más altas del país, crea terreno fértil para estas redes criminales.
El futuro que nos espera
Sin una reacción institucional firme, muchas víctimas serán trasladadas a ciudades grandes para seguir siendo explotadas. El daño psicológico crece, pero no hay capacidad para atenderlo.
Esta denuncia obliga a repensar la estrategia de seguridad y apoyo social en regiones bajo control de grupos armados. Ignorar esta dimensión solo profundizará el caos y el sufrimiento.