Protesta en Barinas: ¿Por qué el gobierno ignora el malestar nacional?
Barinas se reactiva con un llamado masivo contra la crisis
El próximo 9 de abril, Barinas no solo se suma a la jornada nacional de protesta, sino que evidencia un malestar profundo que el gobierno sigue ignorando.
¿Qué pasará?
La Nacional Intergremial Barinas coordina un «pancartazo» frente a instituciones estratégicas: Pdvsa, Corpoelec, hospitales, universidades y escuelas. En Caracas, la movilización apunta directo al Palacio de Miraflores.
¿Por qué esto cambia el escenario?
La protesta enfrenta directamente la incapacidad del gobierno para responder a reclamos imprescindibles: salarios basados en el artículo 91 constitucional, que no pueden seguir hundidos frente a una canasta básica que supera los $1,600.
Además, suman la crisis estructural: escasez de gasolina, apagones prolongados, cortes de agua y la desidia en servicios públicos esenciales.
Pero la protesta también coloca sobre la mesa algo que pocos se atreven a mencionar: la libertad de los presos políticos y el respeto a la voluntad ciudadana expresada el 28 de julio de 2024, un llamado tajante al fin de la represión sistemática contra quienes se atreven a levantar la voz.
¿Qué viene después?
Esta jornada no es solo un evento aislado, sino una advertencia clara y contundente. Si las autoridades continúan haciendo oídos sordos, el malestar puede escalar hacia demandas más fuertes, que ya no solo señalen deficiencias económicas, sino el debilitamiento de la institucionalidad y la legalidad.
En Barinas, siguiendo la convocatoria:
- Puntos clave de concentración: Trigopan, Panadería Cedeño, centro de Barinas, elevado Av. 23 de Enero, Redoma Av. Industrial, Farmatodo Alto Barinas, y frente a hospitales y sedes Pdvsa.
- Municipios foráneos: concentración en cada Plaza Bolívar a las 9:30 a.m. Donde destaca la asamblea masiva en Ezequiel Zamora.
Víctor Venegas, líder sindical, subraya: «Es hora de levantar la voz. Los funcionarios públicos son nuestros empleados, y su silencio es cómplice».
Esta protesta reclama atención urgente a problemas que la agenda oficial mantiene en la sombra. ¿Cuánto más se podrá soportar este abandono y represión?