Profesor detenido 6 meses por llevar drones de juguete: la excusa para extorsionar
¿Cómo un profesor terminó preso 6 meses por llevar drones de juguete?
Un docente de bachillerato en Táchira fue detenido y pasó medio año en prisión solo por transportar drones que no eran más que juguetes sin cámaras.
Los drones, junto con otros objetos como pistolas de agua, robots y microfonos, formaban parte de un encargo para una clienta que tiene una tienda. El profesor, que viaja constantemente a Cúcuta para complementar su salario, fue detenido en una alcabala militar donde se le pidió una «colaboración» extra, la cual rechazó.
La prohibición presidencial que nadie explica
En agosto de 2025, Nicolás Maduro ordenó prohibir por 30 días la compra y uso de drones en Venezuela, con excepciones solo para los cuerpos de seguridad. Esta norma se aplicó arbitrariamente, sin distinguir entre equipos profesionales y juguetes sin cámara, como en este caso.
¿La excusa? El contexto de tensiones políticas con EE.UU. y la supuesta amenaza de drones delictivos. Pero en la práctica, la medida sirve para que las fuerzas de seguridad extorsionen y detengan a ciudadanos que deben buscar ingresos alternativos por la crisis económica.
Lo que nadie cuenta: el uso selectivo y arbitrario de la ley
- Al negarse a pagar más, el profesor fue señalado y detenido.
- La mercancía fue revisada varias veces y, tras intercambios con militares, el docente fue separado y encarcelado.
- Su esposa y la dueña de la mercancía no enfrentaron consecuencias.
- Después de seis meses en prisión en Caracas, el profesor fue liberado.
¿Qué revela esta historia?
Este caso es un ejemplo claro de cómo la combinación entre normativa vaga y abuso institucional se usa para controlar y castigar a quienes no forman parte de la estructura oficial. Los controles militares no solo fallan en seguridad, se convierten en herramientas de extorsión.
La verdadera crisis no es solo la inseguridad o la economía, sino el uso arbitrario de la ley para limitar la movilidad y el trabajo honesto de los venezolanos en la frontera. El escenario anuncia un aumento de detenciones bajo pretextos absurdos, profundizando la precariedad y el temor.