El papel real de la Fuerza Armada en Venezuela está en discusión
Primero Justicia (PJ) lanzó una advertencia directa a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB): su función es proteger la Constitución y a todos los venezolanos, no servir a intereses partidistas ni a un régimen que ha sumido al país en la crisis.
¿Qué ocurrió?
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, con motivo de la conmemoración del 4 de febrero de 1992, emitió declaraciones que PJ calificó de alineadas con el régimen y alejadas del espíritu institucional que debería marcar a la FANB. El partido opositor recordó que el artículo 328 hace explícito que los militares deben ser apolíticos y servir exclusivamente a la República.
¿Por qué esto cambia el escenario?
La realidad es cruda: la FANB ha perdido su capacidad para garantizar la estabilidad y la paz del país. Lo ocurrido el 3 de enero de 2026 sacó a la luz un deterioro alarmante en liderazgo, profesionalismo y función constitucional. Sin consecuencias reales, esta situación expone a la institución a un desgaste profundo que tiene efectos inmediatos en la seguridad nacional y la gobernabilidad.
¿Qué viene ahora?
Si esta institucionalidad no se restablece, la FANB seguirá siendo herramienta de control interno y represión, y no el garante de la Constitución que Venezuela necesita. PJ exige:
- Rendición de cuentas rigurosa para quienes han fallado.
- Imparcialidad real y cese de toda militancia política en la institución.
- Fin de colaboración con grupos armados irregulares que aterrorizan a la población.
- Garantías para una transición que respete derechos y fortalezca la subordinación al poder civil legítimo.
La pregunta queda abierta: ¿la Fuerza Armada venezolana decidirá seguir siendo parte del problema o podrá revertir su rumbo para defender genuinamente la Constitución y la paz?