Gritos en Rodeo I: presos políticos alertan sobre violencia y negligencia
En plena oscuridad de la noche, presos políticos recluidos en la cárcel Rodeo I, en Guatire, rompieron el silencio con llamados desesperados. Acusan una brutal golpiza contra Enzo Flores, internos con 16 meses bajo tutela médica.
Familiares, que acampan afuera desde hace casi dos meses, escucharon los gritos y pidieron la intervención urgente de la Cruz Roja. Denuncian no solo violencia sino también hostigamiento por parte de la Guardia Nacional cuando intentaron obtener información oficial.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Apenas horas después de que el régimen anunciara avances en la aplicación de la Ley de Amnistía, con supuestas liberaciones y medidas cautelares, estas denuncias revelan la cruda realidad dentro de los penales: maltratos, opacidad y riesgo real para la integridad física de los detenidos.
Mientras la ley promete rapidez en la resolución de casos, la falta de transparencia y la ausencia de un listado oficial de beneficiarios amplifican las dudas y la desconfianza.
¿Qué viene ahora?
Sin un control externo eficaz y con la sombra del silencio oficial, el peligro de abusos y condiciones inhumanas en cárceles como Rodeo I seguirá latente. La legitimidad de la Ley de Amnistía depende ahora de que las autoridades garanticen la protección real de quienes aún permanecen detenidos. Sin eso, las palabras pierden valor y la crisis carcelaria se agrava.