Portuguesa abre clínicas para cirugías gratuitas: ¿quién realmente paga la cuenta?
Portuguesa activa tres centros para cirugías gratuitas
Este 24 de marzo, el gobernador Primitivo Cedeño confirmó la apertura simultánea de tres espacios quirúrgicos gratuitos en Portuguesa. Se operan vesículas por laparoscopia, cataratas y se implantan marcapasos para pacientes de 14 municipios.
¿Qué está pasando?
- La Clínica Popular Rafael Azuaje, en Guanare, implantará marcapasos a 10 pacientes con problemas cardiovasculares.
- El hospital de Acarigua-Araure atiende casi 500 pacientes con cirugías de vesícula bajo el plan regional «Una Cirugía para Todos»; hasta ahora se han intervenido 92.
- El Centro Diagnóstico Integral Baraure, en Araure, realiza cirugías de cataratas en 300 pacientes bajo la Misión Milagro hasta el 29 de marzo.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Detrás del discurso oficial que resalta «cero costo» para los pacientes, está el agravamiento de la presión sobre un sistema público que ya exhibe signos de desgaste estructural. Más infraestructura y profesionales comprometidos no garantizan sostenibilidad si no se revisan las políticas que priorizan atenciones gratuitas masivas sin considerar el impacto en recursos y calidad.
La asignación de fondos para estas jornadas puede traducirse en recortes en otras áreas clave: mantenimiento hospitalario, insumos críticos o seguridad regional. Además, amplía una dependencia estatal que no impulsa soluciones a largo plazo ni incentiva la participación privada o la responsabilidad individual en salud.
¿Qué puede venir después?
Si esta estrategia se mantiene sin ajustes, la seguridad legal y económica del sistema público se verá amenazada. Podrían surgir mayores retrasos en cirugías, deterioro de instalaciones y fuga de especialistas. La cobertura actual es un parche, no una solución.
En un contexto donde la gestión de recursos debe ser rigurosa, la política de cirugías gratuitas, aunque se presente como un alivio inmediato, genera interrogantes reales sobre la estabilidad del servicio hospitalario y su capacidad para atender emergencias o enfermedades crónicas.
¿Estamos ante un crecimiento real o una carga insostenible disfrazada de «gratuidad»?