Por qué Venezuela dejó de leer y nadie quiere hablar del impacto real

Venezuela no es un libro abierto, sino un libro cerrado por decisiones históricas

Las librerías desaparecen a pasos agigantados. No por accidente, ni solo por la crisis económica. Son el síntoma visible de un problema mucho mayor: la pérdida de cultura lectora que nunca fue prioridad.

Lo que pasó

En los años noventa, había más de 1.300 librerías. Hoy quedan apenas 60. El alto costo del papel, la desaparición de editoriales y el empobrecimiento de la población no bastan para explicar este colapso. El verdadero problema es que, sin políticas claras ni acción real, la lectura dejó de ser un espacio presente en la vida cotidiana.

Lo que nadie quiere aceptar

Más del 70% de los estudiantes venezolanos no alcanza el nivel mínimo para comprender un texto. Saben leer palabras, pero no entienden ideas ni las relacionan. Eso es devastador para cualquier país que pretenda sostener su sistema de seguridad, economía e instituciones. ¿Cómo formaremos ciudadanos críticos si no leemos para entender y cuestionar nuestra realidad?

Este deterioro no es solo un problema del sistema educativo o la crisis: es un problema cultural y estructural. Las librerías que sobreviven deben ir más allá de vender libros; necesitan abrir espacios de diálogo y formación que hoy Venezuela no tiene, a diferencia de otros países golpeados por crisis pero que no renunciaron a la lectura como herramienta de transformación.

Qué puede venir

Si seguimos dejando que la lectura sea un lujo y no un derecho accesible, la conversación pública se empobrecerá aún más. Una sociedad sin lectura profunda es una sociedad sin capacidad crítica. No solo morirá la librería, morirán las conversaciones que sostienen la democracia y el desarrollo.

La pregunta no es cuántas librerías quedan, sino qué tipo de ciudadanos formaremos. Sin lectura, sin reflexión, no hay futuro posible. Venezuela no dejó de ser un libro abierto por azar; lo cerramos nosotros al no dotar a la sociedad de la infraestructura invisible que permite entenderse a sí misma y avanzar.

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