Amnistía para Perkins Rocha: el plazo venció y no hay respuesta
Omar Mora Tosta, abogado de Perkins Rocha, denunció que ya pasó el plazo legal de 15 días para resolver la amnistía solicitada y Rocha continúa en arresto domiciliario.
Desde el Palacio de Justicia en Caracas, Mora insiste que no hay claridad oficial: “Solo falta la firma” o que “el juez está en una reunión”. Mientras tanto, Rocha sigue privado de libertad bajo medidas cautelares.
¿Por qué importa esto?
Rocha representa una de las voces opositoras más críticas contra el régimen y sus instituciones manipuladas, especialmente el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia. Su detención y la demora en su liberación son una señal de que la justicia en Venezuela sigue subordinada a la agenda política oficialista.
La ley de amnistía, aprobada por el Parlamento venezolano en febrero, establece un límite claro para responder estas solicitudes, pero esta norma está siendo ignorada selectivamente. Mientras otros como Freddy Superlano ya lograron la amnistía, Rocha y seis personas más ligadas a la oposición continúan en la incertidumbre.
¿Qué se juega el país?
- La seguridad jurídica queda en entredicho si plazos y leyes se convierten en papel mojado para quienes cuestionan al régimen.
- La falta de transparencia fortalece la percepción de que las instituciones son instrumentos de control político y no guardianes de la legalidad.
- Terminar con esta práctica es vital para evitar que se siga usando la prisión domiciliaria como castigo extrajudicial contra opositores.
¿Qué viene?
Si la amnistía no se concede pronto, el escenario es claro: aumento del autoritarismo judicial y más excusas para impedir que voces críticas regresen a la vida política activa. El retraso no es un error burocrático, es una decisión política con consecuencias reales que nadie está contando.