¿Por qué la inseguridad y la falta de seguridad jurídica hunden a Venezuela?
Inseguridad y desprotección jurídica: ¿el verdadero freno para Venezuela?
En el país, la violencia crece sin control, especialmente contra productores agropecuarios, víctimas directas de extorsión y ataques que la autoridad no logra contener.
El secuestro y asesinato del productor Ricardo González en Guárico evidencia la gravedad del problema: la seguridad ciudadana es una deuda pendiente que el Estado debe atender con urgencia.
Pero esto no es todo. La seguridad jurídica, garantía básica para cualquier inversión, está quebrada tras la confiscación masiva de empresas sin indemnización. Esta acción destruyó la confianza y ha impreso un golpe irreversible a la producción y la economía nacional.
El resultado es alarmante: el vasto conglomerado empresarial estatal que sustituyó a los privados opera a menos del 10% de su capacidad, mientras su financiamiento inflaciona la economía sin ofrecer resultados reales.
¿Qué significa esto para Venezuela?
- Sin seguridad personal, productores y ciudadanos viven amenazados y la violencia sigue expandiéndose.
- Sin seguridad jurídica, la inversión no llega, la producción no se recupera y la economía se estanca.
- Ambas fallas minan cualquier intento serio de progreso social y económico en el país.
La pregunta es clara: ¿cuándo el Estado asumirá estas responsabilidades decisivas? La combinación de inseguridad y ausencia de reglas claras es la trampa que mantiene a Venezuela lejos del desarrollo.