Colombia y Venezuela van por la adhesión plena al Mercosur: un giro inesperado
El presidente Gustavo Petro anunció que Colombia y Venezuela solicitarán su ingreso pleno al Mercosur, un bloque regional que ha mantenido a Venezuela suspendida por motivos políticos y de seguridad.
Qué ocurrió
Tras una reunión calificada como «supremamente exitosa» entre ministros de ambos países en Caracas, Petro informó que pedirá levantar la moratoria que impide a Venezuela ser miembro pleno desde 2017, y que Colombia pasará de Estado asociado a miembro pleno. Esta solicitud se suma al pacto de libre comercio UE-Mercosur firmado hace poco, donde varios países expresaron su preocupación por la situación democrática en Venezuela.
Por qué esto cambia el escenario
Esta iniciativa ignora que Venezuela fue suspendida por violaciones democráticas y la represión interna. Incorporarla de nuevo sin resolver esos puntos abre una puerta peligrosa para la credibilidad y estabilidad del bloque. Además, la integración propuesta omite los problemas reales en la frontera: narcotráfico y presencia de grupos armados, que Petro promete coordinar militarmente, pero sin detalles claros.
El avance en integración energética con Venezuela y la expectativa de que Estados Unidos levante sanciones es otro punto que puede afectar la política exterior y comercial de Colombia en un momento de alta tensión internacional.
Qué podría venir después
- Si el Mercosur acepta a Venezuela y Colombia como miembros plenos, el bloque podría consolidar una agenda política que favorezca regímenes cuestionados, debilitando su posición ante socios internacionales.
- Aumentará la presión sobre países miembros para ignorar la crisis en Venezuela y centrarse en intereses económicos, dejando de lado aspectos esenciales de seguridad y derecho.
- La coordinación militar para combatir el narcotráfico, sin mayor claridad, podría derivar en nuevas tensiones o acuerdos poco transparentes, complicando aún más la seguridad en la frontera.
- La integración bilateral abre paso a una influencia venezolana más fuerte en Colombia, con consecuencias para la estabilidad institucional y económica.
Lo que no se dice es qué garantías reales existen para que estos cambios no reproduzcan problemas históricos, sin remedio a las estructuras que generaron la suspensión de Venezuela en primer lugar. La región está frente a una redefinición con riesgos esenciales ignorados.