Perú vuelve al caos: destituyen a José Jerí, séptimo presidente en 10 años
José Jerí, otro presidente arrancado del poder en Perú
En solo diez años, Perú suma siete presidentes, seis de ellos destituidos antes de terminar su mandato. José Jerí acaba de ser el último en caer.
¿Qué pasó con Jerí?
José Jerí, presidente desde octubre de 2025 tras la salida de Dina Boluarte, fue destituido este martes por el Congreso. Su breve mandato de apenas ocho meses terminó en medio de varios escándalos que minaron su apoyo político.
Desde su ascenso —producto de una crisis institucional— Jerí intentó proyectar imagen firme contra la delincuencia, copiando estrategias populistas vistas en otros países. Pero rápidamente quedó atrapado en polémicas que reflejan la fragilidad del sistema político peruano.
Escándalos que precipitaron su caída
- Reuniones no oficiales con empresarios chinos, ocultas y sin filtros de seguridad, conocidas como “chifagate”.
- Contratación irregular de jóvenes cercanas a su entorno, cuestionadas por la opinión pública y el Congreso.
- Acusaciones personales previas que erosionaron su autoridad y credibilidad.
La Fiscalía ya investiga posibles delitos relacionados con tráfico de influencias y patrocinio ilegal. Mientras Jerí intentó justificarse, el Congreso perdió toda confianza en su capacidad para gobernar.
¿Por qué importa esto más de lo que parece?
Más que un nombre, la destitución de Jerí es la confirmación de la parálisis institucional que azota a Perú. El país no logra estabilizar su liderazgo ni confiar en sus autoridades, con gobiernos que duran meses y no años. Esta crisis política constante debilita la economía, la seguridad y el respeto a las instituciones.
¿Qué sigue para Perú?
Este miércoles el Congreso elegirá un nuevo presidente que deberá gobernar hasta julio, cuando asuma el ganador de las elecciones de abril. Pero el bloque legislativo está tan fragmentado que la solución parece solo parche temporal.
El descontento con la clase política es evidente: ninguno de los 36 candidatos presidenciales logra superar el 12% en las encuestas. La inestabilidad parece no tener un final claro y se vive a la espera de una segunda vuelta electoral que podría volver a sorprender.
Perú enfrenta hoy un limbo político con consecuencias reales en su economía y en la seguridad ciudadana. Mientras no se rompa este ciclo de destituciones, reformas reales y respeto institucional, la crisis seguirá escalando.