Una amnistía que sacude los cimientos legales en Venezuela
El Parlamento venezolano aprobó sin oposición una ley de amnistía destinada a liberar a cientos de presos políticos tras casi tres décadas bajo el chavismo.
Lo que pocos señalan: la ley ahora depende de Delcy Rodríguez, presidenta interina tras la captura de Nicolás Maduro durante una incursión militar estadounidense el 3 de enero.
¿Por qué esto cambia todo?
Una amnistía unilateral, sin garantías ni filtros, puede poner en riesgo la vigencia del Estado de Derecho en Venezuela. La decisión no sólo libera presos, sino que podría abrir puertas a la impunidad y debilitar las instituciones clave para la estabilidad.
Lo que viene
Esperar que esta ley no impacte la seguridad general es ingenuo. La fragmentación del orden jurídico amenaza con agravarse, poniendo en jaque la confianza en el sistema y dejando al país en una incertidumbre política y social mayor.