Pakistán bombardea Afganistán y mata 17 civiles: ¿un conflicto regional fuera de control?
Pakistán lanza ataques en Afganistán y causa 17 muertos civiles
Este domingo, Pakistán ejecutó una serie de bombardeos en el este de Afganistán, principalmente en la provincia de Nangarhar, que dejaron al menos 17 civiles muertos. La ofensiva alcanzó también la provincia de Paktika.
¿Qué ocurrió?
El Ministerio de Información de Pakistán anunció que estos ataques se dirigieron contra siete campamentos y escondites que atribuyen a los talibanes pakistaníes (TTP) y al Estado Islámico en Jorasán (ISKP). Sin embargo, el bombardeo golpeó zonas residenciales, provocando muertes y heridos, entre ellos mujeres y niños.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Estos ataques representan la operación militar más intensa entre ambos países desde los choques que tuvieron lugar en octubre pasado. Lo que no se dice con claridad es que esta escalada pone en riesgo la estabilidad de una frontera histórica y frágil, mientras la comunidad internacional observa pasiva. Afganistán denuncia violaciones a su soberanía nacional y derecho internacional, y ha prometido una respuesta «adecuada y mesurada».
¿Qué viene después?
La cadena de bombardeos, que desde octubre ha dejado 70 muertos y más de 400 heridos civiles, puede desencadenar una reacción oficial de Afganistán que incremente el conflicto regional. La tensión aumenta en un momento en que ataques terroristas no reivindicados desde suelo pakistaní, como el atentado contra una mezquita cerca de Rawalpindi, añaden presión diplomática.
La amenaza es clara: una frontera cuestionada, civiles atrapados en medio del fuego cruzado y gobiernos que parecen dispuestos a sustituir el diálogo por acciones militares unilaterales. ¿Hasta cuándo se permitirá que esta crisis se mantenga con bajas civiles sin un acuerdo real de seguridad?