Nuevo poder comunal: ¿Avance democrático o control disfrazado?
El Juego Real Detrás del Nuevo Poder Popular
Un diplomado para parlamentarios en Caracas pretende redefinir la democracia venezolana desde las bases comunales. ¿Pero qué representa realmente este impulso al ‘Poder Popular’ más allá de las palabras?
Qué ocurrió
El Museo Boliviano fue sede de un ciclo de conferencias para legisladores, con foco en la ‘Comuna’ como núcleo del nuevo modelo territorial y democrático planteado desde el oficialismo. Los diputados reciben formación sobre estructuras comunales y economía comunal con la instrucción de asociar su trabajo parlamentario directamente a tareas en los circuitos comunales.
Por qué esto cambia el escenario
Lo que se presenta como profundización democrática es en realidad un método para desplazar la representación formal tradicional. La figura del legislador queda subordinada a ‘asambleas ciudadanas’ y consejos comunales, que operan con un sistema paralelo de poder con autonomía cuestionable. El discurso oficial de ‘soberanía reside en el pueblo’ es el paraguas para legitimar un control territorial que poco dialoga con la división de poderes establecida.
Qué podría venir después
Este modelo de socialismo territorial puede terminar erosionando las instituciones políticas y el equilibrio republicano. Con parlamentarios enfocados en la agenda comunal, la política nacional podría fragmentarse en circuitos controlados desde abajo, dificultando la rendición de cuentas y el respeto a la legalidad. La ‘comuna’ se posiciona como base del Estado, pero con su lógica propia, impulsada por sectores políticos que redefinen lo que significa gobernar una nación.
Lo que el discurso oficial no explica: ¿qué implicaciones reales tiene para la estabilidad institucional esta ‘democracia desde las bases’?