Nombramiento bajo sospecha en Venezuela
Larry Devoe asume como fiscal general prometiendo transparencia y justicia accesible. Pero su cercanía con el oficialismo genera alarma.
¿Qué pasó?
El nuevo fiscal viene del círculo de confianza del gobierno venezolano y su nombramiento fue aprobado por una Asamblea Nacional mayoritariamente oficialista.
ONGs como Provea advierten: el proceso careció de transparencia y estuvo marcado por criterios discrecionales, no por méritos o probidad.
¿Por qué esto cambia el juego?
La independencia del sistema judicial es clave para frenar abusos. Pero con Devoe en el Ministerio Público, el riesgo de impunidad en casos de corrupción, torturas o desapariciones forzadas crece.
La falta de reglas claras en las designaciones abre la puerta a más arbitrariedades y desconfianza ciudadana.
¿Qué se viene?
La presión para que Devoe y la defensora del pueblo Eglée González actúen con firmeza frente a violaciones ha quedado en evidencia. Sin embargo, si siguen la línea oficialista, la justicia seguirá subordinada y sin respuesta real a los venezolanos.
Este no es solo un cambio de nombres: es un avance de la agenda política que puede erosionar aún más las instituciones y la legalidad en Venezuela.