Neymar vuelve al césped de forma inesperada y peligra la estabilidad de Brasil
Después de semanas fuera por una cirugía de meniscos en la rodilla izquierda, Neymar volvió a jugar este domingo con Santos. Su aparición fue en el segundo tiempo contra Velo Clube, partido que terminó 6-0 favorable para el Peixe.
Con 34 años, el delantero que fue estrella en Barcelona y Paris Saint-Germain busca recuperar nivel para la Selección de Brasil y el Mundial 2026. El regreso llega en un momento crítico, cuando Carlo Ancelotti ultima su lista de convocados para la Copa del Mundo.
¿Por qué este regreso no es solo una noticia deportiva?
Neymar no juega con Brasil desde octubre de 2023, cuando sufrió una grave lesión de ligamentos. Desde entonces, su presencia ha sido intermitente y cuestionada, incluso en un ciclo nuevo bajo Ancelotti. La presión aumenta porque Brasil depende de su rendimiento y su capacidad física para aspirar con fuerza al título mundial.
Además, Santos corre riesgo con la recuperación de su máximo ídolo. Pese a su calidad, sus lesiones recurrentes limitan la confiabilidad que puede ofrecer al equipo nacional y al club. La operación de rodilla añade otra variable de incertidumbre.
Lo que viene: un Mundial en juego y un equipo en tensión
Brasil comparte grupo con Marruecos, Haití y Escocia, rivalizadores que no pueden subestimarse. Con amistosos contra Francia y Croacia ya programados para la preparación, la pregunta sigue abierta: ¿Neymar volverá a ser el motor exclusivo o Brasil deberá buscar alternativas que garanticen firmeza y resultados?
El retorno de Neymar sacude la estabilidad y obliga a replantear confianza y estrategia. ¿Está listo para sostener la carga o su regreso es un peligro para un proceso que necesita certeza?