Milei destruye 63 mil empleos públicos: el Estado argentino en jaque
63 mil empleos públicos eliminados en dos años
El Gobierno de Javier Milei concretó uno de los recortes laborales más agresivos en la historia reciente de Argentina. En apenas dos años, desaparecieron 63.234 puestos de trabajo en el sector público, según el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Esto supone una caída del 18,4% del empleo estatal entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025.
El ajuste que rompe al Estado
Detrás de estas cifras está una decisión política clara: reducir el Estado a niveles mínimos para cumplir con las exigencias de austeridad de organismos financieros. No es una restructuración aislada, sino un desmantelamiento sistemático que pone en riesgo la capacidad del Estado para cumplir sus funciones más básicas.
Servicios esenciales y autonomía técnica en retroceso
Los organismos descentralizados, clave para la regulación económica y la asistencia social, perdieron 20.537 trabajadores, el 15% de su personal operativo. Esta merma compromete la entrega de servicios vitales y expone a la población más vulnerable a la lógica del mercado sin un respaldo estatal efectivo.
Administración central y presencia territorial desmanteladas
El sector central vio despedirse al 30,2% de sus empleados, equivalentes a 16.918 personas. La llamada “eliminación de grasa estatal” dejó ministerios con recursos humanos insuficientes. Además, se recortaron 3.199 puestos en provincias, reduciendo la presencia estatal local y profundizando el abandono en regiones alejadas.
¿Qué sigue para Argentina?
Este ajuste genera un choque directo: mayor desempleo y precarización laboral mientras el Estado pierde capacidad operativa. La combinación de recorte y recesión plantea un escenario social y económico explosivo. La pregunta es clara: ¿qué ocurre cuando el Estado se debilita y la agenda política prioriza un equilibrio fiscal sin red social?