Mérida retoma el Gran Fondo Collado del Cóndor tras récord mundial: ¿quién enfrenta el desafío más duro de Venezuela?
El reto ciclista más extremo de Venezuela vuelve en 2026
El Gran Fondo Collado del Cóndor (GFCDC), conocido por su exigencia brutal, confirma su sexta edición para el 22 de marzo de 2026. Tras imponer un Récord Guinness en 2024 como el ascenso más largo del mundo, más de 1.000 ciclistas tienen una cita ineludible en Mérida.
Lo que cambia el juego en el ciclismo nacional
Este evento no es un simple paseo: 123 kilómetros desde Estanque, o distancias de 80, 46 y 26 kilómetros con meta en el Collado del Cóndor a 4.118 metros de altura. La montaña no perdona, y la ruta se ha convertido en un símbolo de resistencia física y logística. No importa solo la fuerza de las piernas, sino la capacidad organizativa y el respaldo estatal, necesarios para un desafío de esta magnitud.
Más que deporte: un impacto logístico y turístico subestimado
Ultrabikex, responsable del evento, despliega una coordinación intensa con autoridades y cuerpos de seguridad para garantizar la integridad de los participantes. Además, el GFCDC impulsa el turismo deportivo en Mérida, un dato que casi no se discute pero que puede transformar regiones completas. Su incorporación de eventos paralelos, como exposiciones, concursos comunitarios y espacios recreativos, apunta a penetrar más allá del deporte y afianzar un modelo económico local.
¿Qué implica para los ciclistas enfrentarse al Collado del Cóndor?
No se trata solo de fuerza física. Camilo González, CEO de Ultrabikex y ex atleta, advierte sobre la necesidad de preparación física, mental y nutricional para afrontar la hipoxia y las bajas temperaturas del páramo. Es un filtro natural que muchos desestiman y que puede dejar fuera a quienes apenas hayan entrenado superficialmente. El riesgo existe, la responsabilidad también.
Inclusión real o discurso de moda: el papel de los atletas con discapacidad
El GFCDC da visibilidad a una participación que no suele resaltarse: la de ciclistas con discapacidad. Más allá del mensaje motivacional de rigor, esto plantea un desafío práctico sobre cómo integrar estos atletas en condiciones extremas sin poner en riesgo su integridad. Nadie habla de facilidades, sino de voluntad y condiciones reales para competir a nivel de élite.
¿Qué esperar de aquí en adelante?
El Gran Fondo Collado del Cóndor se reafirma como la prueba ciclística más dura del país y un posible motor económico para Mérida que sigue desafiando limitaciones logísticas y altitudinales. La pregunta que queda es: ¿serán los próximos años un impulso definitivo para consolidar a Venezuela en el mapa mundial del turismo deportivo, o apenas quedará en una hazaña esporádica impulsada por sectores comprometidos? El reto ya no es solo pedalear, es sostener la operación y ampliar su impacto.