Más de 900 ciclistas extranjeros y nacionales toman el Collado del Cóndor: ¿Quién paga el costo real?
El Gran Fondo Collado del Cóndor crece, pero ¿a qué precio?
Este domingo 22 de marzo, más de 900 ciclistas de Venezuela y cuatro países vecinos participan en la sexta edición del Gran Fondo Collado del Cóndor (Gfcdc) en Mérida, la carrera con el ascenso más largo del mundo según Guinness.
El evento, organizado con apoyo directo de la Gobernación de Mérida, implica un recorrido de hasta 123 km, despliegue de 500 funcionarios de seguridad y salud, y cierres totales y parciales de vías que afectan buenas partes del estado. Este operativo de alto impacto busca garantizar «la seguridad» y eficiencia del evento, mientras atrae turistas deportivos principalmente de fuera de Mérida.
¿Una apuesta turística o una operación con riesgos encubiertos?
La masiva llegada de ciclistas y visitantes internacionales bajo el lema “resiliencia” pone bajo presión la infraestructura vial que ya muestra daños por recientes derrumbes. La organización reconoce esos puntos críticos y promete atención, pero el desgaste y el costo para los municipios afectados queda en segundo plano.
Además, el cierre de vías estratégicas, algunas desde muy temprano, implica interrupciones importantes para residentes y comercio local, cuya continuidad apenas se menciona. La concurrencia del Estado para premiar y garantizar la logística indica que el Gran Fondo no es solo un evento recreativo, sino una operación política que pone en juego recursos públicos.
¿Qué viene después?
- Mayor presión para mantener y reconstruir vías dañadas que soportan el evento y el turismo asociado.
- Necesidad de debates sobre el equilibrio entre promoción turística y afectación real a la movilidad y economía local.
- Posible crecimiento de eventos deportivos similares que requieren despliegue estatal especialmente en regiones con infraestructura frágil.
Lo que no dicen es si la factura económica para mantener esta imagen turística merece los costos reales y cuáles serán las verdaderas consecuencias para las comunidades y servicios públicos de Mérida.