Huelga de hambre masiva en El Rodeo I: más de 200 presos políticos en riesgo
En El Rodeo I, una de las cárceles más conocidas de Venezuela, más de 200 presos políticos cumplen cinco días continuos en huelga de hambre. Entre ellos, Nahuel Gallo, un gendarme argentino detenido hace 14 meses y mantenido incomunicado hasta ahora.
Esto no es un acto aislado, es la consecuencia de una política deliberada
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos dejó en claro que el Estado venezolano asume plena responsabilidad sobre la vida de estos reclusos. La noticia de que Gallo pudo comunicarse con su familia solo después de su quinta jornada sin alimento es una alerta clara: el régimen empuja a quienes piensa como enemigos a extremos desesperados, sin acceso a justicia ni defensa.
Esta huelga expone la brutal estrategia de desgaste y sometimiento que se oculta tras la fachada oficial. No es solo un problema humanitario: es un síntoma de cómo se destruyen los pilares básicos de seguridad, legalidad e instituciones en Venezuela.
¿Qué significa esto para el futuro?
Con más de 200 presos en esa situación, la presión está lejos de ceder. La excarcelación de 217 personas a partir de la polémica ley de amnistía parece insuficiente frente a una realidad que revela, sin intermediarios, hasta qué punto el Estado está dispuesto a mantener este control férreo a costa de la vida de los presos políticos.
La pregunta central es simple: ¿cuántos más deben sufrir en silencio hasta que se imponga un cambio real, y qué consecuencias tendrá esto para la estabilidad institucional y las relaciones internacionales con Venezuela?