Más de 150 estudiantes sometidos a agenda política en curso sobre energía atómica
¿Por qué más de 150 estudiantes están expuestos a una agenda política disfrazada de ciencia?
En el municipio Sucre, estado Miranda, se reunió una veintena de instituciones educativas para una jornada denominada «Nosotras Nucleamos Ciencias», que según las autoridades, busca presentar el «uso pacífico» de la energía atómica.
La Ministra para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, avaló el evento destacando el supuesto impulso de la energía nuclear en sectores estratégicos como medicina, agricultura, agua y medio ambiente. Lo que no se dijo con la misma claridad es cómo estas actividades forman parte de un plan mayor para empoderar a las nuevas generaciones bajo una narrativa política que evita cuestionamientos sobre las verdaderas consecuencias sociales, económicas e institucionales del uso de esta tecnología.
Rompiendo el consenso: ¿Quién decide qué entienden los jóvenes?
No es casualidad que esta jornada se haya programado en el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, un marco simbólico para legitimar una visión única y sin debate sobre un tema cargado de controversia internacional. La actividad busca moldear liderazgo e investigación, pero bajo una agenda política que evoca confianza ciega en el aparato estatal y su versión oficial de la energía nuclear.
¿Qué puede seguir después?
- Un aumento en la justificación oficial para expandir programas nucleares sin la debida transparencia ni consulta pública.
- Una generación de jóvenes formados en un marco de ideas que no alienta el análisis crítico sobre riesgos, costos y fallas potenciales.
- Presión para aceptar proyectos estratégicos sin considerar adecuadamente seguridad, impacto ambiental ni implicaciones legales.
Este tipo de jornadas no solo educan. También preparan terreno para consolidar una visión política única, ignorando las consecuencias reales sobre nuestras instituciones, economía y sociedad.