Maduro lleva más de tres meses fuera del país y Venezuela sigue sin respuesta constitucional
El partido Vente Venezuela, liderado por María Corina Machado, dio un golpe sobre la mesa este viernes: exigió activar la Constitución para llamar a nuevas elecciones ante la falta absoluta del presidente Nicolás Maduro.
La razón: han pasado más de 90 días desde que Maduro fue capturado por Estados Unidos, y aún no hay un pronunciamiento serio por parte de la Asamblea Nacional ni cumplimiento del artículo 234 constitucional.
Lo que buscan ocultar
El propio sistema electoral evidencia que:
- Maduro fue declarado ilegítimo tras el polémico proceso del 28 de julio de 2024.
- La verdadera victoria la obtuvo Edmundo González Urrutia, opositor respaldado por actas oficiales y operativo ciudadano masivo.
- Desde entonces, el régimen ha intensificado su represión, secuestrando a miles, incluidas víctimas civiles y militares.
- Maduro y su esposa están procesados en Nueva York por narcoterrorismo desde el 3 de enero.
Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia, en una maniobra no prevista por la Constitución, designó a Delcy Rodríguez como presidenta interina, sin que haya sido electa por el pueblo ni legitimada para el cargo.
La jugada del TSJ y sus consecuencias
La Sala Constitucional del TSJ creó un procedimiento inexistente en la ley para justificar la “ausencia forzosa” de Maduro y consolidar a Rodríguez. Con este acto, avalado por cinco magistrados, se elude el mandato constitucional y se perpetúa la dictadura bajo una fachada legalista.
¿Qué sigue ahora?
La Asamblea Nacional está obligada a actuar en un plazo de 30 días para convocar elecciones presidenciales, conforme al artículo 234. No hacerlo significa:
- Validar el sistema represivo que mantiene el régimen
- Negar el derecho legítimo de los venezolanos a un proceso democrático
- Permitir que se consolide una usurpación con la complicidad de órganos que deberían defender la legalidad
Esta es una verdad que nadie quiere enfrentar. Mientras persista el silencio o la complicidad, Venezuela seguirá atrapada en una crisis política y moral profunda.
¿Por qué las instituciones clave siguen ignorando el mandato constitucional? Esa es la pregunta que debe inquietar a todos los ciudadanos que aún creen en el estado de derecho.