Lula defiende a Venezuela y Cuba y acusa a EE.UU. de intervenir sin límites
Lula desafía el discurso oficial y apunta a EE.UU. por intervenir en Latinoamérica
En el Foro de Alto Nivel de la Celac y África, realizado en Bogotá, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva lanzó críticas directas a Estados Unidos por su política hacia Venezuela y Cuba. No dudó en calificar estas acciones como «no democráticas» y una violación de la soberanía nacional.
Qué dijo Lula y por qué importa
El mandatario cuestionó de forma clara: ¿en qué documento internacional se justifica la invasión de un país a otro? Rechazó la idea de que potencias extranjeras puedan tomar decisiones sobre países soberanos, recordando que América Latina conquistó su independencia para no seguir bajo dominio externo.
Lula puntualizó que la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y el endurecimiento del bloqueo a Cuba son ejemplos evidentes de injerencia injustificada, que están lejos de toda legalidad internacional o respeto institucional.
La ONU en tela de juicio
Más allá de señalar a Estados Unidos, Lula puso en evidencia la incapacidad del Consejo de Seguridad de la ONU. Denunció la inacción de sus miembros permanentes —los países más poderosos— al frente de conflictos que han destruido regiones enteras: Gaza, Irak, Libia, Ucrania e Irán.
Alertó que esta ausencia de soluciones sólidas ha llevado al mundo a una escalada bélica sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, con un gasto militar que alcanzó 2,7 billones de dólares el año pasado, incluso cuando 630 millones de personas enfrentan hambre extrema.
Lo que viene y lo que quieren ocultar
Esta crítica no es solo una queja diplomática. Obedece a un cambio de escenario donde la legítima defensa de la soberanía chocará con la realidad de un mundo dominado por potencias que deciden por otros.
La pregunta que queda abierta: ¿se permitirá que continúe esta dinámica de imposición o llegará el momento en que los países americanos y otros bloques exijan respeto real a su integridad y autonomía?
Lo que está en juego es más que política: es la seguridad regional, la legalidad internacional y la capacidad de las instituciones para garantizar un orden mundial justo. Lula lo dejó claro: ya no se acepta el dominio ni la pasividad de organismos internacionales frente a estas agresiones.