Los Chaveleros: ¿Segundo Poder Real en Miranda Sin Debate Público?
¿Qué pasó realmente en Los Chaveleros?
La comuna Agrícola Los Chaveleros, en Ocumare del Tuy, se consolidó como la segunda organización comunal con mayor votación en Miranda durante la reciente Consulta Popular Nacional, alcanzando 30,19% de participación en el municipio Tomás Lander.
Más votos, más poder: el nuevo patrón en el estado Miranda
Con este resultado, Los Chaveleros se posiciona como un actor territorial clave, sólo superado por la comuna 14 de Mayo en El Cartanal. Gobernadores y dirigentes del PSUV aplauden este fenómeno y prometen recursos y equipamiento, como ambulancias, para premiar la movilización comunal.
¿Pero qué significa esta movilización para la gobernabilidad y la legalidad?
- La transformación de antiguos equipos callejeros en «Comités Bolivarianos de Base Integral» intensifica la influencia política directa de estructuras comunales en zonas urbanas y rurales.
- Este modelo esquiva la institucionalidad tradicional, promoviendo una gobernanza paralela que decide prioridades sin control real, generando ambigüedad entre recursos de competencia local y estatal.
- El prometer nuevas consultas nacionales cada tres meses muestra una intención clara: ampliar y consolidar esta maquinaria política sin abrir espacio crítico o plural.
Risks for the future
Mientras se publicita un «gobierno popular que resuelve problemas estructurales», esta dinámica puede fragmentar aún más la administración pública y distraer la atención de problemas reales de economía, inversión y seguridad ciudadana que afectan a Miranda y Venezuela en general.
La exaltación de la «movilización comunal» oculta los riesgos de un poder territorial cerrado, cada vez más alejado de la diversidad del electorado y de mecanismos democráticos verificables.
¿Qué viene?
Más consultas superpuestas, más burocracia paralela y un reforzamiento de un modelo que evita la rendición de cuentas efectiva. La institucionalidad regional podría verse desplazada, y la desigualdad entre territorios se profundizará bajo un discurso oficial que oculta estas tensiones. Más que paz social, estamos ante una pugna silenciosa por el control territorial con consecuencias para la estabilidad y la transparencia en Miranda.