Persecución tras protesta en la UCV
Miguelangel Suárez, presidente de la FCU-UCV, denunció una persecución por un vehículo particular desde que salió de la universidad, luego de exigir libertad para los presos políticos.
El acoso se registró desde la autopista Francisco Fajardo hasta urbanizaciones como El Rosal y Altamira, obligando a Suárez a regresar a la seguridad del campus para evitar un posible ataque.
Por qué esto cambia el escenario
Esta persecución ocurre en un contexto donde el movimiento estudiantil mostró una de las marchas opositoras más numerosas en más de un año, presionando con fuerza por derechos civiles que siguen sin garantías reales.
Además, el aplazamiento en la Asamblea Nacional para discutir la ley de amnistía demuestra que el sistema político sigue bloqueando avances significativos que podrían afectar la estabilidad del régimen.
Qué puede venir después
El Estado mantiene un control directo sobre las expresiones legítimas de protesta, usando mecanismos de intimidación que buscan frenar cualquier movimiento opositor. Las voces que exigen cambios enfrentan riesgo y represalias, lo que podría agudizar la tensión social y política sin que se atiendan las demandas básicas de libertad y legalidad.