¿Por qué liberan a estos presos justo ahora?
Milciades Ávila y Edwin Moya, parte del equipo de seguridad de María Corina Machado, junto al activista Julio Velazco, quedaron en libertad tras meses tras las rejas.
Velazco estuvo desaparecido forzadamente 47 días sin que su familia supiera su paradero. Ávila y Moya llevaban presos desde septiembre de 2024, justo después de una elección presidencial cuestionada internacionalmente por falta de transparencia y sospechas de fraude masivo.
Esto cambia el tablero político
La excarcelación ocurre en medio de una ley de amnistía que promete enmendar un sistema judicial plagado de arbitrariedades, aprobada en febrero tras un repentino giro político tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos.
Delcy Rodríguez, la presidenta interina, impulsa un «nuevo momento político» que parece buscar controlar la narrativa mientras filtra liberaciones selectivas que favorecen a ciertos grupos.
Lo que no dicen sobre la ley de amnistía
La amnistía cubre casos desde 1999 pero solo aplica a hechos muy específicos y años concretos, dejando fuera miles de presos políticos y otros detenidos arbitrariamente que aún esperan justicia.
Más de 9.000 solicitudes están en trámite, pero solo un puñado ha sido liberado plenamente. ¿Quién decide quién merece la libertad y quién no? Este sistema segmentado parece más una maniobra política que una solución real.
¿Qué viene ahora?
Si la tendencia sigue, las liberaciones serán herramientas políticas para controlar la opinión pública y fragmentar a la oposición. Queda claro que la justicia sigue subordinada a intereses de poder, no a la legalidad ni al bienestar de los venezolanos.
Este episodio adelanta un escenario donde los presos políticos son moneda de cambio, no actores de un cambio verdadero. La pregunta que queda es: ¿cuánto más esconderán bajo esta «amnistía» mientras la crisis sigue latente?