Liberación de presos en Venezuela: ¿verdad o impunidad disfrazada?
La liberación de presos políticos no es solo trámites
Desde España, Edmundo González Urrutia advierte: sin verdad ni compromiso real, no habrá paz social. La nueva ley aprobada por unanimidad en el Parlamento promete liberar a quienes han sido perseguidos durante 27 años de chavismo, pero la realidad es otra.
¿Qué dice la ley y qué oculta?
- Artículo 7 permite que presos en el exterior gestionen su libertad vía apoderados.
- Artículo 9 excluye expresamente violaciones a derechos humanos y delitos de lesa humanidad.
- Se bloquea a quienes hayan promovido acciones violentas o colaborado con potencias extranjeras contra la soberanía, apuntando a figuras clave como María Corina Machado.
Lo que no cuentan: ¿quién decide quién es «preso político»?
El filtro legal excluye casos delicados, dejando espacio para manipular quién obtiene el beneficio y quién no. La definición de persecución política se diluye en una burocracia que puede proteger a culpables y castigar a disidentes legítimos.
¿Qué viene después?
González Urrutia insta a la sociedad a documentar la memoria histórica. Sin registros claros, la historia se reescribirá desde las maquinarias del poder y la justicia seguirá siendo un terreno movedizo. La seguridad jurídica está en juego.
Esto va más allá de una ley; es la batalla por las reglas del futuro y la legitimidad de nuestras instituciones.