Ley de Amnistía: Una puerta abierta para la impunidad política hasta 2026
Amnistía política sin límites claros: el riesgo para la justicia
La Asamblea Nacional aprobó seis artículos clave de la Ley de Amnistía que cubre delitos políticos y conexos ocurridos desde 1999 hasta 2026. Una ventana legal para perdonar hechos que muchos creían pasados, pero que ahora quedan abiertos.
Qué pasó
Bajo la dirección de Jorge Rodríguez, el texto avanza rápidamente y establece que esta amnistía busca “paz social” y vuelve a poner en juego la impunidad para cientos de presos políticos. La ley se basa en una interpretación obligatoria a favor del procesado ante dudas legales, protegiendo de manera implícita a quienes participaron en episodios de conflictividad civil desde 2002 hasta 2024, incluyendo protestas que marcaron la agenda política del país.
Por qué esto cambia el tablero
No es una simple reconciliación. Esta ley blinda a actores políticos detrás de episodios violentos y desactiva la judicialización en materia política. El temido artículo 7, que excluye crímenes graves como narcotráfico, homicidio intencional y corrupción, fue pospuesto tras un consenso que sorprende entre oficialismo y oposición, demostrando que la impunidad tiene aliados por todas partes.
Qué viene después
El debate se frena para procesar más de 2.700 aportes regionales, pero el mensaje está claro: la Ley de Amnistía está gestando un marco legal que dejará grandes vacíos en la justicia y seguridad del país. La pregunta es quién pagará el costo real de esta estrategia política. ¿Acaso la ciudadanía o los mismos grupos que esta ley busca proteger?